La actitud con la que nos enfrentamos a nuestro día a día es clave no sólo para sobrellevar nuestros problemas cotidianos sino también para mantener nuestro bienestar emocional. Ahora, en plena crisis del coronavirus, más que nunca, pero también será vital el papel que juegue nuestra actitud en la próxima vuelta al trabajo: ES MOMENTO PARA EL OPTIMISMO Y EL POSITIVISMO.

Confiemos en que todo esto no se alargue mucho más en el tiempo, pues afecta a la salud y a la vida de numerosas personas, pero asimismo a la economía, a la actividad empresarial y al empleo de muchas personas.

La situación es muy compleja, trágica y a la vez impredecible, pero si intentamos ver el lado positivo, ofrece ciertas oportunidades para que nuestra vuelta a la rutina sea satisfactoria.

Posibilidad de formarnos en nuevas áreas y en nuestro sector, accediendo a aprendizajes que siempre hemos dejado aparcados por falta de tiempo y que podremos poner en práctica a la vuelta a la normalidad.

Mantener la mente activa y en constante formación también a través de lectura y de mantener el contacto con los compañeros del sector puede ayudarnos a que la vuelta sea más fácil. Sin olvidarnos de mantenernos activos físicamente para mantener a raya el estrés y la ansiedad ¡y vernos mejor que nunca cuando todo esto acabe!

Que las ganas de volver a la actividad se reflejen en tu actitud en el trabajo será clave para el éxito conjunto, personal, social y profesional.

Actitud, adaptabilidad, positivismo, resilencia, iniciativa, flexibilidad, motivación confianza, energía, prudencia… ¡deberás apoyarte en todas ellas!

Además, la vuelta al trabajo, y con ella a la normalidad, deberá ir de la mano con un amplio sentido de la responsabilidad con el cumplimiento de las medidas sanitarias e higiénicas oportunas. A nuestra vuelta deberemos estar más concienciados y ser más prudentes que nunca. ¡Normalización pero con responsabilidad!

Fuera de casa

  • Procura no tocar superficies y, cuando lo hagas, lávate bien las manos con agua y jabón.
  • La limpieza adecuada y frecuente de manos es más eficaz que el uso de guantes.
  • Evita tocarte ojos, boca o nariz.
  • Mantén la distancia de seguridad de 1-2 metros.
  • Si usas coche, límpialo frecuentemente, sobre todo las superficies que más se tocan.

Al llegar a casa

  • Es recomendable quitarse los zapatos y dejarlos cerca de la puerta.
  • Lávate las manos con agua y jabón
  • Separa los objetos que no necesites en casa, como llaves o cartera, y déjalos en una caja cerca de la puerta.
  • Desinfecta los otros objetos que hayas utilizado fuera, como el móvil o las gafas, y utiliza pañuelos desechables y solución alcohólica o agua y jabón.

Si ha estado en contacto en un ambiente cerrado con más personas

  • Separa en una bolsa la ropa que hayas usado, sin sacudirla. Ciérrala y no la saques hasta volver a usarla para salir o hasta lavarla con agua caliente.
  • Sécala bien y lávate las manos después de manipularla.

Repetimos; muchas veces, y tras un batacazo como este, la vuelta a la normalidad es cuestión de actitud, por eso no te desesperes y recuerda que siempre hay una salida. ¡Tu actitud marcará la diferencia!

¡Atrévete a cambiar las cosas!

¡Ama lo que haces!

¡Busca las oportunidades!

¡Cada día es un nuevo comenzar!

¡Concéntrate en mejorar día a día!

¡No te rindas nunca!

De ésta salimos juntos, remando en la misma dirección con una actitud positiva.