Hace menos de dos meses parecía que el peligro quedaba algo lejano, geográficamente al menos, y era difícil prever sus consecuencias, pero en la actualidad Europa se ha convertido en la principal área de impacto del coronavirus y España en concreto es uno de los países más afectados.

Ante esta repentina crisis, el sector de los eventos ha sido uno de los más afectados. La inseguridad creada por esta ha hecho que los eventos se cancelen o se pospongan de forma inmediata.

Primeramente, tenemos que distinguir entre una cancelación y un aplazamiento de la celebración del evento (unos meses más tarde). En este segundo caso, las empresas simplemente verán pospuestas los tiempos de acción fijados al diseñar su estrategia y planificación.

Si se produce una cancelación, las empresas deberán optar por otras alternativas que de algún modo permitan seguir manteniendo el contacto con los clientes habituales, presentar sus novedades y darse a conocer a posibles nuevos clientes.

Con esto y en un contexto donde un gran número de países han declarado el confinamiento temporal de sus poblaciones, el consumo de internet se ha disparado con los ciudadanos pasando más tiempo en sus casas.  Es cierto que se ha demostrado con el paso del tiempo que los eventos online no han podido competir con los presenciales, pero en situaciones tan atípicas como esta, podrían ser alternativas viables.

Bajo esta nueva situación sin precedentes, las empresas del sector nos hemos visto obligadas a parar y con ello a buscar la forma de reinventarnos y pensar en las alternativas que podrían darse a corto plazo. Los eventos virtuales están creciendo por fuerza mayor, y muchos organizadores han visto luz verde para seguir adelante con sus proyectos mediante esta vía, despuntando el formato webinar (contenido formativo en formato vídeo que se imparte a través de internet).

Es imprescindible mantener una comunicación continua con nuestro público, con nuestros clientes, partners y proveedores. Una manera de seguir la conversación tan necesaria estos días, de apoyar y de entender lo que en nuestro entorno piensan y hacen es a través de estos webinars. Conversaciones informales que nos animan a todos, y suponen una toma del pulso del sector muy interesante.

También son clave la revisión y mejora de la página web —que es la carta de presentación y la más inmediata fuente de información para nuestros clientes—, así como mantener la presencia en redes sociales con contenidos destacados.

Somos especialistas en encontrar siempre un plan B, es por eso que el COVID-19 no puede detener nuestro sector que busca la alternativa para seguir conectando a las personas.

Un evento online o un webinar siempre serán alternativas interesante ante situaciones extremas como esta, pero sabemos que nunca podrán sustituir la magia y la esencia de un evento físico, donde la gente puede participar de forma proactiva y puede disfrutar de la experiencia en persona que es el puro ADN de los eventos.

Aunque es difícil augurar un pronóstico altamente certero, podemos decir que empezaremos con eventos más pequeños tanto en duración como en asistentes, más específicos y formativos, apoyados en la tecnología. Con eventos con gran valor añadido y contenido, cuando más lo necesitaremos.

Volveremos, poco a poco, pero lo haremos.