Primero fue el Mobile Word Congress, y desde entonces no han dejado de sucederle la “caída” y/o pospuesta de otros grandes eventos, nacionales e internacionales, como La Liga, La Champions, Los JJOO de Japón, La Fira Alimentaria, Las Fallas, La feria de Abril, conciertos, festivales, La Eurocopa, con motivo de la actual crisis provocada por el Covid 19.

Las nuevas normas de distanciamiento social y el parón económico han afectado de forma sin igual al sector de los eventos, lo que ha supuesto un tremendo batacazo a esta industria puntera en nuestro país.

El sector de los eventos, tal y como lo conocemos hasta ahora, se nutre de crear y organizar reuniones y actividades presenciales en vivo y en directo en los que la interacción física del público es clave para el éxito de la actividad.

Sin presencia física es difícil imaginar un evento, al menos por el momento, y es por eso que nuestra esencia de negocio y tantas miles de empresas nos estamos viendo afectadas, especialmente y de forma más cruda, por este distanciamiento social.

Empresas y agencias sólidas, punteras, tan creativas como frágiles a la hora de enfrentarse a una situación tan extraordinaria como la actual.

Los eventos, un sector junto al turismo en el que España se encuentra muy a la cabeza, y donde ciudades como Barcelona y Madrid, año tras año, se mantienen en lo más alto del ranking mundial de ciudades receptoras de congresos, ferias y eventos.

Cuando pensamos en nuestra industria acostumbramos a pensar en agencias de eventos o congresos, hoteles, transportes, centros de convenciones y poco más, pero detrás de los eventos hay una multitud de profesionales de diferentes disciplinas que hoy se encuentran más unidos que nunca esperando a que la tormenta escampe.

En un sector como el de los eventos, donde la planificación es la base del éxito, hoy por hoy el futuro a corto y medio plazo es incierto. Pero lo que sí lo es que saldremos de esta situación más fuerte que nunca y volveremos, también, con más ganas que nunca.